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CÓMO
DIRIGIR
UNA
PEQUEÑA
EMPRESA
Decálogo
de la supervivencia y el éxito
PAUL
RESNIK
Edit.
McGraw-Hill de Management
CAPITULO
I
En este libro se discuten
los requisitos básicos que intervienen en el éxito o la ruina del mundo de la
pequeña empresa.
Una buena dirección es la causa del éxito de las
pequeñas empresas
Una buena dirección es el
factor que determina la supervivencia y el éxito. Una mala dirección es el
factor que determina el fracaso – no lo determina el clima económico, la
competencia, la inconstancia de los clientes o la mala suerte.
Una buena dirección – la
capacidad de comprender, dirigir y controlar una empresa – se fundamenta en la
atención crítica del director – propietario hacia unos cuantos factores
decisivos de supervivencia y éxito que son los que conllevan la fortuna o traen
la ruina.
Se puede aprender a dirigir
eficazmente antes de que la empresa tropiece una y otra vez con las mismas piedras.
Una buena dirección
comprende la suma de las actividades cotidianas del director – propietario, así
como las actitudes, percepciones, pensamientos y conocimientos. Es una
actividad intencionada y orientada.
Las siguientes cuestiones se
basan en lo que uno piensa y sabe:
·
Lo que considera importante
para el éxito de la empresa
·
Cuán consciente sea de, y
cuán preocupado esté por, las trampas
·
Cómo concibe su papel y
responsabilidades específicas como director – propietario
·
Qué extensión del paisaje
empresarial percibe y hasta qué punto capta o crea oportunidades para
desarrollar o mejorar la empresa
·
Qué parte de su actividad es
incontrolable y cuáles podrá dirigir
·
Dónde y cómo distribuir los
recursos
Las 10 condiciones de
“Fortuna o Ruina” para sobrevivir y tener éxito.
1.
Sea Objetivo: (Cap. II)
2.
Trabaje de forma sencilla y
centrada: concentrar esfuerzos donde el impacto y las ganancias sean mayores
(Cap. III)
3.
Proporcione productos y
servicios excelentes y característicos que satisfagan las necesidades de grupos
selectos de Clientes (Cap. IV)
4.
Establezca la forma de
llegar hasta sus clientes y venderles sus productos y servicios (Cap. V)
5.
Organice, dirija y motive a
un equipo vencedor para que haga todo lo que usted no puede hacer por sí sólo.
(Cap. VI)
6.
Lleve los registros de
contabilidad y los controles necesarios para entender y dirigir la empresa.
Cap. (VII)
7.
No esté nunca sin efectivo.
(Cap. VIII)
8.
Evite tropezar una y otra
vez con las piedras de todo crecimiento rápido. (Cap. IX)
9.
Comprenda su empresa de cabo
a rabo. (Cap. X)
10.
Planifique. (Cap. XI)
No existe la formula que
garantice el éxito, lo que se tiene es la experiencia y las lecciones de los
predecesores.
Una dirección eficaz empieza
y debe empezar antes de la entrada al mercado
Las pequeñas empresas no son
empresas grandes en miniatura, precisan una comprensión y técnicas especiales.
Tienen recursos limitados, escaso margen de error, no puede comprar el éxito, y
debe ocuparse de su eficacia interna.
El papel central de director
– propietario: establecer el objetivo primordial, los valores y la identidad de
la empresa. Fijar prioridades y metas y decidir sobre la distribución de fondos
en la empresa. Hay que aprovechar lo mínimo al máximo.
Solamente el director –
propietario puede formar los productos y servicios que satisfagan a los clientes.
También le corresponde las tareas diarias, contribuyendo en las áreas que más
conozca, supervisar todas las actividades de la empresa y decidir qué cambios o
mejoras han de ocurrir.
CAPITULO
II
No
caben las ilusiones: La realidad de la
pequeña empresa y cómo nos engañamos a nosotros mismos
Elementos del mundo de la pequeña empresa:
1.
Un
director – propietario aporta a su empresa tantos puntos fuertes como puntos
flacos relativos.
2.
Muchos
empresarios llevan dentro sutiles tendencias que les conducen a la
autodestrucción tan pronto como el negocio marcha.
3.
Los
humanos somos muy proclives a engañarnos a nosotros mismos.
Todos los directores – propietarios tienen
puntos flacos relativos, deben reconocer sus limitaciones y aplicar medidas
correctivas.
Es normal engañarse a uno mismo, pero los
hechos y requisitos de las operaciones de una pequeña empresa no admiten ser
torcidos, negados o saltados sólo porque el director – propietario imponga sus
propias percepciones emocionales sobre la realidad del mundo de los negocios.
Limitaciones internas
Los típicos fundadores de empresas son
intrépidos, optimistas, incluso misioneros. Tienden a centrarse en la
oportunidad, no en el riesgo. Son más dados a la acción que a la reflexión y
pueden cobijar tendencias egoístas contraproducentes. Algunas de estas
manifestaciones son:
1.
Auto
– alabanzas inconscientes: ven lo que quieren ver
2.
Desdén
hacia las áreas de experiencia empresarial limitada: minimizan la importancia
de las áreas en las que no tienen conocimiento y sobre lo que les queda por
aprender.
3.
Rechazo
del auxilio Le cuesta solicitar o recibir consejos o ayudas
4.
Resistencia
a delegar trabajo: quieren controlar el negocio hasta el más mínimo detalle.
Desconfían de las ideas ajenas
5.
Aversión hacia los útiles de administración básicos y
los procesos de dirección: como ser:
·
Evaluar
el negocio analítica y creativamente
·
Diseñar
controles empresariales básicos
·
Planificar
para vender productos
·
Formar
un equipo
·
Atender
las necesidades de efectivo
·
Desarrollar
planes de actuación específicos para alcanzar los objetivos prioritarios
6.
El
aburrimiento que sobreviene cuando la empresa ya está en marcha: una vez creada
la empresa, descuidan las tareas imprescindibles para el desarrollo del
negocio.
Limitaciones funcionales
Se tiende a hacer lo que conocemos, nos gusta y
nos hace sentirnos bien, en detrimento de otras necesidades vitales de la
empresa.
Debe autoevaluarse sus puntos fuerte y flacos
en las diferentes áreas funcionales básicas de la empresa. Contratando
especialistas para aquellas áreas en las que se encuentre débil.
Objetividad desinteresada
El empresario exitoso es aquel que es realista
y logra dejar de lado sus percepciones personales atendiendo al verdadero
problema de la empresa. Un error no se convierte en una equivocación hasta que
te niegas a corregirlo.
Un requisito previo para enfrentarse a los
problemas es admitir que existen. La condición previa para aprovechar las
oportunidades y mejorar la empresa es reconocer que la misma puede mejorar su
rendimiento. Diferenciar entre lo que “ES” y lo que “PODRÍA SER”.
Líneas directrices para una objetividad
desinteresada:
1.
Distancie
su yo de la evaluación del rendimiento.
2.
Desconfíe
de la satisfacción del mismo
3.
Preste
atención al rendimiento incompleto: mirar también la mitad vacía de la botella.
4.
Corregir
equivocaciones y aprender de ellas
5.
El
descontento constructivo aumenta las ganancias
6.
Lo
que desconoce también es importante
7.
Acceder
a nuevos conocimientos y percepciones
8.
Escuchar
atentamente ideas ajenas
9.
Llevar
a cabo sus intuiciones persistentes
Algunas
maneras de compensar cualquier limitación
·
Fortaleciendo
sus propios conocimientos y su rendimiento
·
Busque
las señales de peligro
·
Formar
un equipo: no siempre un socio trae buenos resultados, es mucho más práctico
contratar personal de primera línea, cuyos puntos fuertes sean dónde usted no
domina demasiado.
·
Solicite
ayuda de personas ajenas a la empresa: Mesas redondas empresariales, contactos
informales con otros directores – propietarios, profesionales, consultores,
amigos y clientes.
LA
LEY DE SUTTON: LO SENCILLO ES LO EFICAZ
Vaya dónde está el dinero, lo sencillo es lo
eficaz.
La eficacia en una empresa pequeña significa
concentrar en un tiempo limitado, dinero y otros recursos donde la
productividad y la rentabilidad sean mayores. Despilfarrar su activo, tiempo,
visión y energía en metas y actividades secundarias o improductivas es disipar
las ganancias de la empresa y su potencial éxito.
Dirigir una pequeña empresa es el arte de lo
esencial, aprovechar al máximo lo mínimo.
Hay que tener en claro el fin, las prioridades
y los objetivos.
Debe haber un solo fin y no perderlo nunca de
vista. No existe una fórmula para el éxito, pero sí para el fracaso: Trata de
complacer a todo el mundo.
La pequeña empresa necesita una identidad clara
y un concepto organizativo dominante para separar los asuntos directivos
vitales de los deseables. Tiene que traducir su visión y sus puntos fuertes en
ventajas competitivas.
Tener en claro: ¿Qué negocio?, ¿Qué mercado?,
¿Qué producto?, ¿Dónde esta el dinero?, ¿Dónde colocar nuestro dinero?
Trate de diseñar un mapa del
negocio y algunos valores o líneas directrices que le permitan estructurar la
aparente complejidad y aleatoriedad del mundo de los negocios dentro de un
sentido del propósito claro y sencillo. Solo entonces podrá desarrollar
objetivos y estrategias empresariales concretos y centrarse en las
consideraciones importantes: la
identidad concreta de los productos y mercados, las necesidades del personal, y
las necesidades financieras y administrativas de la empresa. Sólo entonces
podrá diseñar planes de negocios altamente prácticos y dirigidos a los
resultados, para así llevar a cabo actividades diarias plenas de sentido y
eficacia.
Dirigir es elegir entre toda suerte de
objetivos y actividades apetecibles o tentadores. Pero no hay pequeña empresa
que pueda llevar con éxito más que unos pocos objetivos y actividades asociadas
a un tiempo, y sumado a la limitación de los recursos, es imprescindible que se
fijen prioridades.
Dirigir es tomar algunas decisiones difíciles y
hacer renuncias dolorosas.
Cuando el director propietario pueda enumerar
o, mejor aún, escribir objetivos realistas, específicos y posiblemente
cuantificables, estos podrán ser traducidos a planes de actuación alcanzables.
Los directores – propietarios deben distanciarse lo suficiente de las
tareas cotidianas del hogar y de las minicrisis con el fin de disfrutar de un
tiempo discrecional para ocuparse de las necesidades de la empresa que
realmente importan. Hacer las cosas de forma sencilla significa encontrar o
crear tiempo para las cosas importantes.
Una búsqueda concentrada y
activa de los problemas y soluciones y un punto de vista nuevo, que revele
oportunidades realmente significativas, puede transformar materialmente el
rendimiento el rendimiento de una empresa. Una reflexión de 2 horas sobre
nuevas formas de reducir gastos en un 10 % a menudo generará 1 o 2 ideas
prácticas que a nadie se le habían ocurrido antes. Estas ideas, a su vez,
generarán beneficios suplementarios, con frecuencia importantes.
Diez horas a la semana o una por día será
suficiente. La mejor manera de empezar es preguntarse:
·
¿Cuáles
son nuestras necesidades verdaderamente básicas, ahora y en los próximos meses?,
¿Cuáles son las tres “primeras cosas” que deberían hacerse primero?
·
¿Cómo
podemos llevarlas a cabo eficazmente el personal y yo?
·
¿Cómo
puedo organizar mi tiempo y mi trabajo para poder estar seguro de prestarles
una atención directa a, y actuar con, los factores “donde está el dinero”?
Centrarse bien “lo primero es lo primero” no
excluye atender la tienda ni mantenerse a flote durante las crisis diarias si
algunos simples útiles de administración del tiempo son puestos en práctica.
1.
Concentre
esfuerzo y tiempo en las necesidades y áreas críticas de la empresa.
2.
Delegue
parte del trabajo.
3.
Aprenda
procedimientos para ahorrar tiempo que reduzcan la carga de trabajo y evite
matar el tiempo.
CAPITULO
IV
CÓMO
CONECTAR LOS PRODUCTOS CON LOS CLIENTES
Una y otra vez pequeños empresarios capaces e
inteligentes cometen 2 equivocaciones decisivas:
1.
Diseñan
y evalúan sus bienes y servicios atendiendo a sus propios valores y
necesidades, no a los de sus clientes.
2.
No
aciertan a concentrar sus esfuerzos ni a especializarse en mercados
estrechamente definidos con su correspondiente gama característica de bienes y
servicios.
Las empresas nuevas necesitan nuevos clientes
para empezar el negocio, precisan clientes satisfechos si quieren sobrevivir y
prosperar.
Si la pequeña empresa espera crecer ha de
concentrarse en grupos de clientes relativamente pequeños, y debe atraerse a
esos clientes con bienes y servicios de algún modo especializados o distintivos
que satisfagan sus necesidades particulares.
Piense en tres claves esenciales para vender
los bienes y servicios de una pequeña empresa.
1.
Atienda
las necesidades especiales y los intereses de grupos de clientes relativamente
pequeños e identificables.
2.
Ofrezca
bienes y servicios relativamente distintivos y fiables que cubran esas
necesidades especiales.
3.
Proporcione
un excelente servicio.
Muchos empresarios creen que si fabrican una
ratonera mejor
el mundo se presentará a su puerta para comprarla. Pero si dices que
puedes fabricar una ratonera mejor, será mejor que te asegures que la gente la
necesite, y que la puedas distribuir. Y será mejor que la idea que tienen los
clientes de una ratonera mejor sea la misma que le tuya.
La mayoría desarrolla un producto y luego
resuelve el problema de cómo venderlo, en lugar de averiguar qué quiere el
mercado y diseñarlo.
Si los clientes no perciben el valor y la
utilidad, entonces no existe ni el valor ni la utilidad en un sentido
empresarial.
Estas empresas siempre tienen en cuenta a los
clientes, no los consideran sólo como una máquina de generar dinero sino que
los considera como personas, con sentimientos, necesidades y esperanzas,
problemas y preocupaciones, y necesitan tener una respuesta en el mercado.
El director propietario guiado en el mercado
tiene identificado a sus clientes y a sus potenciales clientes y tiene
elaborado un plan para llegar a ellos. A su vez se ocupa de que su personal se
preocupe en igual medida.
¿Quiénes
son los clientes?
Quienes son los clientes es
una indicación de cuáles podrían ser
sus necesidades y de cómo satisfacerlas. Del mismo modo qué satisface a los
clientes de un sector determinado ayuda a identificarlos mejor.
El perfil del cliente:
1.
¿A qué clase social
pertenecen?
2.
¿En qué gastan su dinero? ;
¿investigan? ; ¿comparan?
3.
¿Cuál es el sexo de las
personas que más compran?
4.
¿Su estado civil? ; ¿tienen
hijos?
5.
¿Cuales son sus niveles de
educación?
6.
Edad promedio
7.
¿Dónde viven?
8.
Estilos de vida: ocio,
educación, deportes, etc.
Lo que quieren los clientes
Lo que los clientes quieren
de una pequeña empresa se puede definir en 4 categorías:
1.
Bienes y servicios que funcionen.
2.
Bienes y servicios que los beneficien, que
tengan algún valor tangible o intangible en sus vidas, a cambio de dinero o
ahorros ganados con el sudor de sus frentes.
3.
Bienes y servicios que sean mejores que los de la
competencia, diferentes,
o que nadie más ofrezca.
4.
Servicio.
Es muy común que las
empresas pasen por alto todos, o alguno de estos factores.
CÓMO APRENDER ACERCA DE SU MERCADO: LA REACCIÓN DEL
CLIENTE
Lo mejor es pensar como el
cliente. Escucharlos.
Las pequeñas empresas pueden
prescindir de los costosos estudios de
marketing que pretenden suministrar hallazgos científicos, sólo deberán mantener
los oídos bien abiertos, escuchando y observando a los clientes y empleados.
Los vendedores deben conocer
el funcionamiento del producto, el porque de su éxito o fracaso.
Analice los hechos
Mire los datos de ventas y
determine:
1.
Qué productos se están
vendiendo y cuáles no
2.
Qué vendedores están
vendiendo más de los que les corresponde, cuál es su mensaje, a qué juegan
3.
Qué territorios están más
difíciles
4.
De dónde son los clientes
5.
Qué funciona mejor: las
ventas directas, por correo o por teléfono
6.
Qué tan grande son los
pedidos
7.
Se encargan en efectivo o
con tarjeta
8.
Qué porcentaje de consultas
terminan en ventas. Desarrolle estadísticas de las ventas perdidas.
9.
Está perdiendo clientes
CAPITULO
V
COMERCIALIZACIÓN
DE LOS PRODUCTOS
Los productos no se venden a
sí mismos. Las empresas deben llegar hasta los compradores potenciales. Deben
hacer que sus productos y servicios sean accesibles. Además, han de enviar un
mensaje muy persuasivo: que sus bienes y servicios beneficiaran a esos
clientes.
Las pequeñas empresas pueden
encontrar clientes y venderles sin planificar. Es mucho mejor partir de un
plan; la formulación de los enfoques y acciones necesarios para lograr unos
difíciles objetivos de ventas.
El plan de Mercado
El director propietario es
el responsable del marketing y de las ventas de sus bienes y servicios. Un
negocio sin el suficiente número de clientes deja de ser negocio.
Un plan de marketing es una declaración de supuestos sobre el entorno de mercado y los objetivos y acciones que se derivan de esos supuestos. Debe hacerlo por escrito.
La identidad y las
exigencias de sus clientes potenciales constituyen el eje del plan de marketing
y ventas. Todas las demás consideraciones dependen de un claro sentido de
quiénes son sus clientes y de lo que debe venderles para que se queden
satisfechos.
Elementos fundamentales de
un plan de comercialización:
1.
El sentido de la finalidad
de la empresa
2.
Un análisis del mercado
3.
La fijación de precios
4.
Los canales de venta
5.
La promoción de ventas
6.
Los objetivos de venta y planes
de actuación
1.
El sentido de la finalidad de la empresa: es
la base de todo plan. Dónde está la empresa,
qué trata de hacer y cómo lo logrará. Misión, objetivos y prioridades en
relación con sus clientes, bienes y servicios.
2.
Análisis del mercado: presunciones
sobre el mercado potencial, el impacto de la competencia en dicho mercado y los
bienes y servicios que se deben promocionar para satisfacer a sus clientes
potenciales.
3.
Fijación de precios: Los precios que
usted fije serán resultado de tomar consideración todos los aspectos del
marketing: las percepciones de los clientes de sus necesidades, beneficios y
satisfacciones anticipadas, costos de producción y distribución, la imagen y el
mensaje promocional de la empresa para atraerse clientes, los puntos fuertes
relativos de sus productos y de los de la competencia, así como los precios de
esta, la relativa sensibilidad de sus clientes hacia una diferencia en los
precios, alternativas prácticas a variaciones en los precios, y el impacto de
los cambios de precio en su volumen de venta y beneficios.
No existe una fórmula para fijar los precios. Cada producto representa
una decisión única en la fijación del precio.
Sólo el director propietario puede ver la operación en su totalidad e
integrar y coordinar todos los aspectos a considerar en la fijación de precios.
Un factor clave es la percepción del cliente:
·
Exceso de modestia: los
bajos precios oscurecen la calidad y valor de los bienes y existen clientes que
compran por el precio mas que por el valor.
·
Exagerar el efecto de los
precios bajos: Se concibe al precio
como una de las barreras de venta y los precios bajos como un incentivo para
compradores fieles. No transmiten las
verdaderas virtudes del producto.
·
Fijar los precios en función
de lo que el mercado tolere: es un error derivado de subestimar la percepción
del valor del cliente
·
Fijar los precios en función
de los de la competencia: Error, se asume que estos tienen mejor juicio. Hay
que evaluar cuán comparables son los bienes ofrecidos y buscar las diferencias
que lo pueden llevar a tener precios distintos
·
Basar los precios
exclusivamente en los costos: No se tiene en cuento lo máximo que el cliente
está dispuesto a pagar.
Antes de fijar el precio hay
que enfocar el problema desde el punto de vista del cliente.
Se deben considerar los
siguientes factores:
1.
Imagen: ajustar el precio a
la imagen del producto que se quiere vender
2.
Sensibilidad de los precios:
si todo sigue igual ciertos productos son más sensibles a las variaciones de
precio que otros.
3.
La relación entre los
precios, el volumen de ventas, los costos y los beneficios: los cambios de
precios afectarán el volumen de venta, más volumen con menos beneficio o
viceversa.
4.
Cuestiones específicas antes
de modificar los precios:
-
Fidelidad de los clientes hacia
usted y hacia su competencia
-
Si están o no relativamente
informados sus clientes y comparan precios antes de comprar
-
Efecto de un nuevo precio
sobre las percepciones de los clientes acerca del valor y calidad de los bienes
-
Si reducir los precios hará necesario
reducir la calidad para reducir costos
-
Si el cambio puede hacerse
de manera incremental, si debe anunciarse publicitariamente una rebaja o
justificar públicamente una suba.
5.
Algunas alternativas a los
cambios de precios: por lo general cuando los beneficios decepcionan lo primero
que se tiende a ajustar son los precios. Esto es un error. Alternativas:
-
Reducir costos promoviendo
la eficacia interna
-
Mejorar el producto
-
Hacer publicidad
-
Encontrar nuevos
proveedores, detallistas o agentes de ventas
-
Deshacerse de los productos
que generen pequeñas ganancias y concentrarse en los de mayor beneficio.
-
Modificar las condiciones de
pago, no el precio.
4.
Canales de ventas: determinar por
cuales puede llegar al mercado. Ventas directas o intermediarios
5.
Promoción de ventas: Todas las
empresas se promocionan y algunas se destacan en esto, llevándolas al
éxito. La pequeña empresa tiene un
escaso sobrante de efectivo como para inveritrlo en campañas de publicidad,
pero tiene algunas ventas distintivas, tiene un contacto directo con sus
clientes y puede controlar y gestionar esos contactos personalmente. También se
tiene un fluido contacto con sus vendedores.
Antes de plantear una campaña promocional debe desarrollar su mensaje
básico de ventas, qué desea transmitir sobre su empresa y sus productos, y esta
debe comenzar en casa.
6.
Objetivos de las ventas y planes de actuación: Con
una información del mercado útil, una estrategia de marketing y promocional, y
objetivos de venta específicos, junto con papeles de actuación asociados,
estará usted en una posición mucho más ventajosa para llegar hasta los clientes
potenciales y hacerles una venta que si estuviera trabajando sobre la base del
“día a día” y de “acertar o errar”.
CAPITULO
VI
SELECCIÓN,
FORMACIÓN Y DIRECCIÓN DEL PERSONAL
Las empresas que triunfan
son esfuerzos colectivos, de equipo. Aparte de su propia clarividencia, energía
y capacidad directiva, los empleados productivos son quizás el elemento más
valioso de una pequeña empresa. Seleccionar, formar y dirigir una plantilla
productiva son factores de fortuna o ruina para el éxito o fracaso de estas
empresas.
Factores claves para formar
y dirigir una plantilla:
1.
Determinar las necesidades
laborales específicas de la empresa y el rendimiento laboral más los resultados
asociados que espera de sus empleados.
2.
Contratar empleados para
equiparar su talento y experiencia a esas necesidades y expectativas.
3.
Delegar de forma efectiva
una autoridad considerable a los empleados.
4.
Motivarlos para que
incrementen su productividad.
Beneficios de una buena
plantilla:
·
Su negocio es, en buena
medida, la suma del trabajador de la plantilla
·
Los empleados de primera
clase cubren lagunas en su propia experiencia, en sus intereses y habilidades.
·
Del mismo modo, les ahorran
a usted y a otros un tiempo y un dinero valiosos
·
El trabajo productivo es
contagioso
·
Los buenos empleados se
emplean a fondo
Cómo contratar a empleados productivos
Hay que identificar las
necesidades laborales de la empresa, sólo entonces tendrá sentido ir en busca
de candidatos y entrevistar a los más prometedores. Una buena idea es contratar
un empleado formalmente luego de un buen periodo de prueba.
Identificar necesidades:
hágase las siguientes preguntas:
¿Existe una necesidad
laboral real? ; ¿Qué clase de necesidad es? ; ¿Qué resultados realistas y
específicos espero obtener de un empleado bien cualificado cuando ocupe ese
puesto de trabajo? ; ¿Qué capacidades se ajustan mejor a esas necesidades?
Delegar el trabajo
Los que no delegan o no
pueden delegar, presiden empresas eternamente pequeñas o bien crecen
caóticamente o desarrollan áreas problemáticas.
Mas tarde o más temprano, si
su empresa crece más allá de la fase embrionaria, debe usted aceptar la
necesidad de una reorganización y especialización. Deberá entonces delegar gran
parte del trabajo diario que solía hacer por sí mismo. Crecer con beneficios es
delegar con eficacia.
Delegar le permite hacer
esas cosas que mejor hace y aquellas que tienen una mayor incidencia sobre los
beneficios de la empresa, le permitirá desarrollar todo el potencial de su
plantilla.
Cómo delegar eficazmente:
1.
Especificar que
responsabilidades se delegan y por qué
2.
Decidir a quién se delega la
tarea
3.
Especificar, si fuera
apropiado, cómo hacerlo
4.
Fijar fechas límites de finalización de tareas
5.
Proporcionar la autoridad y
los recursos para hacer el trabajo
6.
Comunicar le delegación
7.
Seguir la marcha de la
delegación
Falta o exceso de delegación: Los
problemas constantes en la delegación involucran una falta o un exceso de
delegación. Si no se presta a delegar tiene que hacer gran parte del trabajo,
ocuparse de casi todos los problemas y decisiones y dedicarse a trivialidades o
asuntos que otros podrían acometer perfectamente. Cuando, sin embargo, las
delegaciones son tan amplias que están desprovistas de criterios de actuación,
de limitaciones en la autoridad de los empleados o de una supervisión
satisfactoria, el director – propietario a perdido la responsabilidad final
sobre el rendimiento del personal y de su negocio.
Cómo motivar al personal:
Compensación: una forma
tradicional de motivar a los empleados es pagarles bien. A menudo las pequeñas
empresas se encuentran limitadas a pagar buenos sueldos al personal altamente
calificado por lo que se le complica tanto su reclutarlos como retenerlos. Es
común que a los empleados de 1ra. Línea se les pague bien y hasta por encima de
lo normal, reduciendo los salarios del resto. A menor salario menor calificados
serán los empleados.
Los salarios no son la única
forma de compensación. Si algún trabajo produce beneficios extras, estos pueden
compartirse. Existen planes de opción para la compra de acciones por parte de
los empleados. Dividir una porción de los beneficios anuales. Pagos extra en
Navidad, premios anuales a los destacados o con relación a sus rendimientos
mediante una objetiva evaluación, almuerzos especiales, billetes para eventos
culturales, sociales o deportivos o alguna otra cosa significativa para el
empleado que lo considere como una recompensa por su trabajo.
Cuando la gente adecuada sepa
lo que espera de ellos y estén motivados para hacer ese esfuerzo extra por
conseguirlo, usted habrá dado un importante paso hacia el éxito de la pequeña
empresa.
CAPITULO VII
GESTION DE LA CONTABILIDAD Y DE LOS CONTROLES FINANCIEROS
Una de las principales causas de desastre de una pequeña empresa es el hecho de no llevar registros de contabilidad ni controles adecuados, precisos, actualizados- y de no usarlos para dirigir la empresa.
Sin registros ni controles financieros apropiados usted no puede comprender
su empresa.
Si no se establece y utiliza conscientemente a modo de útil de
dirección básico un sistema de contabilidad eficaz desde el primer día, su
olvido será arrastrado por el negocio durante años, eso si permanece abierto
durante tanto tiempo.
Es evidente que un sistema de contabilidad, bien diseñado y que funcione, que le diga lo que necesita saber cuando necesita saberlo, es crítico en todos los aspectos del negocio.
Instalar un sistema de contabilidad que pueda servir a modo de valioso
útil de dirección es responsabilidad tanto del director - propietario como del
contable.
Lo más común, no obstante, es que los directores - propietarios no
aprecien las funciones ni el proceso de un sistema de contabilidad eficaz.
Las funciones de contabilidad y control se consideran improductivas.
Muchos de estos directores – propietarios asumen también que están involucrados
tan íntimamente con el negocio y tan próximos a sus operaciones cotidianas que
hay pocas cosas de importancia que puedan aprender de, o hacer con, los
números.
-¿Cómo superar la aversión?
La teneduría de libros y la
contabilidad son “la lengua universal de los negocios”.
Como director - propietario
debe lograr el dominio de ella.
Esos conocimientos le ayudarán enormemente a superar cualquier aversión por, o falta de familiaridad con los números.
- Contables inadecuados
Como cualquier profesión, hay contables irresponsables o de segunda
fila sin demasiada intención o capacidad para ofrecer el tipo de servicio que
necesitan y se merecen los clientes de pequeñas empresas. Sea consciente de
algunos de los problemas.
I.
Muchos contables de pequeñas empresas tienen un gran número
de clientes y sólo un número limitado de horas cada mes para su empresa.
II.
Cierto número de contables no creen realmente en la eficacia
de los balances generales como útiles de dirección, digan lo que digan.
III.
A muchos contables no les preocupa en exceso la validez de
los sistemas de contabilidad de sus clientes ni la eficacia de los empleados
que trabajan con ellos.
IV.
Pocos contables de pequeñas empresas se sienten interesados
en, o inclinados a ayudar a establecer controles de contabilidad fundamentales
basados en números.
V.
De igual forma, aun cuando un contable con experiencia puede
ser una fuente inestimable de asesoría empresarial práctica, no muchos de ellos
hacen recomendaciones operativas y financieras prácticas.
VI.
Muchos contables de pequeñas empresas no proporcionan
preparación fiscal realmente profesional ni una planificación fiscal informada
y reflexiva.
Incuestionablemente, los buenos contables son imprescindibles para la
pequeña empresa. Pero un contable mediocre y descuidado que carezca del tiempo
o de la inclinación para trascender lo rutinario es un peligro para su empresa.
La elección de un contable es una de las más importantes decisiones que
habrá de tomar. La calidad de esa elección es con frecuencia un determinante
directo o indirecto del éxito o fracaso de su empresa.
El primer requisito para
contratar eficazmente es identificar las necesidades de la empresa.
-¿Cómo entrevistar a los
candidatos?
Entrevistar a candidatos para cualquier puesto es tanto una cuestión de química y sensación como un ejercicio preciso y objetivo.
Por ejemplo, ¿es el candidato competente intelectual y
profesionalmente?:
1)
¿Sintió usted que el CJC era
agudo, directo, rápido en centrarse en un tema y que reaccionó con interés ante
ese tema?
2)
¿Informado?
3)
¿Responsable?
4)
¿Se sintió usted cómodo con
la definición del candidato sobre sus servicios y responsabilidades para con la
empresa?
5)
¿Preciso y cuidadoso?
6)
¿O se mostró el CJC prolijo
y confuso, evasivo?
¿Qué tal la química?:
1) ¿Se
sintió cómodo con el candidato como persona?
2) ¿Le
pareció una persona serena?
3) ¿Comprendió
lo que le dijo el candidato, o se quedó con la nebulosa impresión de que no
sería capaz de parafrasear lo escuchado?
A la hora de la verdad, sin embargo, deberá aprender de su propia
intuición de que es el candidato “adecuado” o, por el contrario, que sería una
equivocación contratar al CJC.
Un “buen” sistema de contabilidad es todo aquello que necesita una empresa en particular y no lo que necesita o cree necesitar otra empresa.
Por tanto, poco después de contratar a un nuevo CJC, deberían tener una
larga discusión para determinar qué necesita la información sobre contabilidad
y los controles financieros específicos para ayudarle a comprender el negocio y
salvaguardar y utilizar su activo de forma productiva.
De forma conjunta, el CJC y usted deberían, a continuación, determinar
qué necesita en un sistema de contabilidad coste - eficaz para obtener la
información fiable, oportuna y útil, así como los controles de contabilidad que
requiere para llevar el negocio.
Los requisitos básicos de un sistema de contabilidad adecuado están relacionados con las siguientes cuestiones, que abordaremos de una en una:
a) Libros
y registros.
b) Necesidades
del personal.
c) La
cuestión de si se debería automatizar, y cuándo, el sistema.
d) Memorias
generales.
e) Controles
internos.
f) Impuestos.
- Los libros y registros
básicos
La estructura consiste en ciertos libros de contabilidad y libros
mayores. Existen diarios originales, o “libros de registros cronológicos”, para
recibos de ventas y efectivos totales y para desembolsos en efectivo y por
medio de cheques. Además, una compañía normalmente lleva libros o registros
subdiarios. En su conjunto, estos libros registran detalladamente los aumentos
y descensos en el activo y pasivo de la empresa y sus ingresos, gastos y
capital.
Además, siempre existe un “mayor general”. Es la piedra clave del
sistema. El mayor general es un compuesto de todas las cuentas, un registro de
todas las transacciones financieras de la empresa en forma de resumen. Conforma
la base de los balances.
- Plantilla
El CJC organizará o construirá la estructura esencial, pero tendrá que
tenerla al día y administrarla bien usted o bien uno o más empleados, en
función del tamaño y las necesidades de su empresa.
Cuando la empresa crece más allá del tamaño embrión, es previsible que
se ocupe de los libros otro empleado, que quizás le dedique de 5 a 10 horas a
la semana, dependiendo de las necesidades de la empresa. El CJC debería tener
la responsabilidad directa de formar y supervisar a su empleado e informarle a
usted de aquellos problemas o deficiencias que caigan fuera de su control.
Según va creciendo la empresa, necesitará contratar a un tenedor de
libros cualificado. Contrate a alguien con experiencia, calificación y madurez.
Normalmente, el tenedor de
libros hace, como mínimo, lo siguiente:
1. Anota
los asientos del diario.
2. Revisa
y procesa las cuentas pagaderas para que usted no tenga que revisar su
precisión.
3. Leva
de cerca las cuentas por cobrar.
4. O
prepara la nómina o le facilita los datos necesarios a un servicio de nóminas.
5. Prepara
los distintos informes fiscales, periódicos y otros informes reglamentarios.
Un tenedor de libros “de responsabilidad plena”, también se ocupará del
mayor general a fin de mes.
Según va creciendo la empresa, normalmente contrata a un contable fijo,
el cual está capacitado para desempeñar una labor más extensa y sofisticada que
un tenedor de libros. Cuando el crecimiento es mayor, se contrata a un
interventor o a un director financiero.
No cabe duda que las bendiciones del ordenador pueden beneficiar a casi
todas las pequeñas empresas. Existe un peligro real, sin embargo, de que muchos
directores - propietarios crean demasiado en la magia y los beneficios de
automatizar prematuramente todo el sistema contable.
Es aconsejable confiar en un sistema manual básico y utilizar ciertos
servicios computerizados externos o “subsets” de programas para ordenador.
En las etapas de supervivencia y primer crecimiento de su negocio, un
sistema manual es adecuado porque le proporciona lo que necesita y es coste -
eficaz en relación a un sistema totalmente automatizado.
Estos son los problemas de adoptar desde el principio un sistema
automatizado o cambiar de un sistema manual a otro totalmente automatizado:
I.
Los costes en términos de
capital son cuantiosos.
II.
La propia instalación puede
estar plagada de problemas y ser laboriosa y costosa.
III.
Es difícil encontrar el
software adecuado.
IV.
Si modifica o “manipula” el
software, pierde los beneficios de la garantía.
Si está planeando la rápida expansión de la firma, más allá del tamaño
y la complejidad críticos que mencionamos arriba, vaya con mucho cuidado.
Instale el sistema automatizado antes de la llegada de una ola de crecimiento.
Su CJC puede ser una buena fuente de asesoramiento.
La cuestión es siempre el coste - eficacia: ¿Produce el sistema
automatizado suficientes beneficios para que merezcan la pena los costes, el
tiempo y los riesgos?
- Los balances generales
El CJC revisa la precisión de los libros de la empresa y a continuación
prepara los balances generales. Estos balances deberían incluir siempre el
balance de la “renta” y de las “ganancias y pérdidas”, así como un “balance de
situación”.
Deberían incluir, según la necesidad, un balance de “la fuente de
aplicación de fondos” y una proyección del flujo monetario.
Los balances generales son fuentes de primera línea para entender y
dirigir su empresa. Piense en su propia empresa como si se tratara de una
inversión altamente volátil y de crecimiento arriesgado que requiere una
atención esmerada y un seguimiento constante.
Para ayudarle a comprender
el negocio, los balances generales han de ser:
1. Oportunos:
Un inversor en capital de riesgo comenta: “una compañía que vaya retrasada en
sus balances uno o dos meses es una empresa que no lleva las riendas del
negocio. Quizá esté fuera de control. No está siendo dirigida.”
2. Constantes:
Uno de los usos de los balances es que le permiten comparar el rendimiento de
la empresa en un mes determinado con meses anteriores, para que se sepa dónde
tuvieron lugar los cambios. Esto significa que los resultados de cada mes deben
calcularse con los mismos baremos.
3. Util:
Debería trabajar hombro con hombro junto al CJC para estructurar las
declaraciones de renta para que le faciliten los datos numéricos que necesita
en un formato útil y legible.
- Controles
internos/financieros
Asegúrese de que tanto usted como el CJC les prestan atención conjunta
a los controles que necesita para generar más efectivo y gestionar su activo
productivamente. Los controles decisivos en una pequeña empresa están
relacionados con:
a) El
efectivo.
b) El
inventario.
c) Las
cuentas por cobrar.
d) Las
cuentas pagaderas.
e) Los
robos.
- Impuestos
Un CJC que sea flojo o dejado en el terreno
fiscal puede dejarlo a usted y a su
empresa en la estacada, y tal vez nunca conozca la causa a no ser que alguna
persona más observadora le indique las opciones fiscales alternativas o los
requisitos fiscales que pasaron desapercibidos o fueron ignorados. Las
autoridades fiscales se presentarán en su puerta como lobos tan pronto como
olisqueen el tufillo de la vulnerabilidad. Poco importa lo honrados que sean
sus informes; un asesoramiento y una preparación fiscal indiferentes y pobres
pueden destrozar el negocio.
El CJC puede determinar, en
su papel de planificador fiscal:
a) La
organización fiscal más conveniente para el negocio.
b) Las
mejores formas de aportar capital a la empresa.
c) Las
mejores alternativas de financiación.
d) Las
mejores maneras de repartir beneficios.
e) Cuándo
acelerar o aplazar los ingresos.
f) Cuándo
y cómo incurrir en gastos.
g) Los
mejores métodos para aplicar depreciaciones y valorar el inventario.
La planificación fiscal no es el lugar para ahorrarse gastos contratando a un CJC indiferente.
El CJC debería asumir la
responsabilidad principal a la hora de :
·
Preparar las declaraciones
de renta o enseñarle a prepararlas.
·
Indicarle cuándo pagar estos
impuestos.
·
Revisar y defenderse contra
las valoraciones sobre impuestos atrasados.
Ocuparse de estos requisitos fiscales debería convertirse rápidamente
en parte de la rutina administrativa de su empresa. Lo peor ocurre cuando el
director-propietario o el CJC hace caso omiso de la correspondencia fiscal
instándoles a pagar y descubren una mañana que los recaudadores de impuestos
han embargado la cuenta bancaria de la empresa o entablado el negocio.
Un CJC práctico también le aconsejará acerca de los registros que
deberá guardar en sus ficheros y por cuánto tiempo, de cara a las auditorías
fiscales.
La cuestión es que un CJC de primera línea le puede ahorrar muchísimo
dinero en impuestos, al ocuparse de sus asuntos con cuidado y conocimiento. Uno
flojo le puede costar el negocio.
Estas son sus obligaciones
como director-propietario:
¨ Contratar
un CJC de estas características.
¨ Trabajar
codo a codo con el CJC para determinar conjuntamente qué útiles y datos contables necesita para comprender y
controlar su empresa.
¨ Aplicar
estos útiles y datos para dirigir la empresa eficazmente.
El fundador de una pequeña
empresa normalmente ha invertido la práctica totalidad de sus ahorros en la
nueva empresa y también ha recurrido ya a sus familiares y amigos.
Conseguir el capital
suficiente para financiar una nueva empresa adecuadamente es difícil de por sí,
pero en todo comienzo hay pérdidas inevitables, así como planes y sorpresas que
visitan a la empresa en cierne.
El efectivo, o la liquidez,
es el aceite que lubrica todo el negocio. Si el depósito se seca, nada mas
puede ocurrir a no ser que los inversores o banqueros reposten el flujo.
La falta de efectivo es la
más implacable de las insuficiencias en la pequeña empresa.
Algunos de los problemas más
comunes son:
1.
Se resienten la moral y la
confianza
2.
El peligro constante es que
el día de ajustar cuentas llegará sin anunciarse.
3.
No hay fondos para hacer
frente a imprevistos
4.
La empresa no puede comprar
tiempo para que el director - propietario pueda pensar como salir del
atolladero
5.
El margen para atrincherarse
y superar los errores es pequeño
6.
La crisis de efectivo
imposibilita las mejoras
7.
El director - propietario es
incapaz de asumir riesgos calculados
8.
El personal no cobra lo
suficiente
9.
Los impuestos no se pagan
10.
La empresa no puede obtener
de sus proveedores significativos descuentos por volumen, etc.
Los beneficios no son dinero
en efectivo.
Existen varias concepciones
de lo que es o no es dinero en efectivo. Para muchos propietarios estar en
números negros es tener fondos suficientes. Esto no es cierto. El efectivo es
algo tangible, algo en mano, es líquido, esto es que en unos días puede
convertirse en dinero constante. Los beneficios es una abstracción contable,
equivalen a los ingresos menos los gastos en los que se incurrió para producir
esos ingresos. Pero la forma en que se hacen las transacciones no refleja las
abstracciones contables. Ocurren en momentos diferentes. Los beneficios se
registran después de los gastos, pero antes de que se reciban los pagos de los
clientes. Hay un flujo de salida de capital antes del correspondiente flujo de
entrada.
Como comprender y planificar el flujo de efectivo
El análisis y planificación
del flujo de efectivo es un útil básico en la dirección de pequeñas empresas.
El flujo de efectivo es el saldo entre la diferencia entre el efectivo que
entra (recibos) y el que sale (gastos o desembolsos) al final de un período de
tiempo determinado. El juego del efectivo consiste en equilibrar los flujos de
entrada y los de salida. Esto es, deberá anticipar sus necesidades futuras de
efectivo y asegurarse de que habrá efectivo disponible para cubrirlas.
Se precisan las mejores estimaciones. No
caben las proyecciones color de rosa, deben estar fundamentados en presupuestos
razonados y meditados. Las estimaciones que se |necesitan no son fáciles, sobre
todo para una empresa nueva, pero sus mejores estimaciones son preferibles a
ninguna, y deben ser constantemente revisadas.
Sea realista. Los propietarios
con frecuencia sobrestiman las ventas y subestiman los gastos, la probabilidad
de que las cuentas por cobrar sean fraudulentas o defectuosas se pasa por alto,
bien porque no conocen realmente su negocio, no han meditado demasiado la
cuestión, son víctimas de un exceso de optimismo.
Examine sus suposiciones. Las
presunciones que subyacen en las distintas estimaciones deben ser expuestas.
Variaciones estacionales.
Deben considerarse como factores tanto en las ventas como en los gastos.
Fondos para imprevistos. Deberían
incorporarse como factores de análisis del flujo de efectivo.
Empresas nuevas. Debe preparar un
análisis del flujo de efectivo operativo para los primeros meses de operaciones
y, además, elaborar un presupuesto de todos los requisitos de capital previos a
la apertura. Si no incorpora a su presupuesto de capital una importante reserva
para imprevistos, existen grandes posibilidades de que se encuentre
infracapitalizado desde el primer día en el negocio.
Control del Activo
Hay oportunidades para
producir un vital efectivo adicional casi en cada rincón de toda pequeña empresa. Se estima que las
ineficacias de la gestión del efectivo pueden robarle a una pequeña empresa
el 25 al 30% de un efectivo
potencialmente disponible y vital.
La gestión del efectivo como
control del activo quiere decir:
1) Acelerar
las cuentas por cobrar
2) Dilatar
las cuentas pagaderas
3) Reducir
los inventarios hinchados o lentos
4) Prevenir
los robos y el fraude
Cuentas por cobrar. La mayoría de
las pequeñas empresas trabajan con créditos. Donde hay considerables ventas a
crédito habrá muy probablemente no solo problemas de cuentas por cobrar sino
también oportunidades importantes. Un programa de control de cuentas por cobrar
eficaz comienza con unos registros precisos y oportunos, que permita saber
cuales de las cuentas son corrientes y cuales vencieron.
Debe establecerse y
hacerse cumplir una política de crédito y cobro, articulando desde el principio
las condiciones de crédito.
Necesita también una
política de cobro. Algunos clientes sólo pagarán bajo presión, y muchos quizás
solo necesiten unos discretos avisos de vencimiento.
Cuentas pagaderas. Aquí la tarea
consiste en estirar las cuentas pagaderas lo más posible sin indisponerse con
sus acreedores. Si el negocio atraviesa una crisis de efectivo, sea franco con
los proveedores principales y pídales tiempo para salvar el bache. Esto
funciona con sorprendente frecuencia.
Inventario. Un estudio
comprobó que el 40% de las pequeñas empresas nunca realiza control de
inventario. Este abandono abre las puertas a los inventarios hinchados e
improductivos, y a los robos. Cada dólar de exceso de inventario es un dólar
indisponible para su uso productivo. El objetivo es reducir las existencias de
inventario y aumentar el índice de rotación de existencias, para reducir así la
inversión anual en inventario. El truco es encontrar el equilibrio de
inventario ideal. Hay tres cálculos en regla para cualquier artículo: nivel
máximo, nivel mínimo y punto de renovación entre ambos niveles que permite el
suficiente tiempo para nuevos pedidos en el inventario después de las
renovaciones.
Robo. Pueden provenir de cualquier
fuente: ladrón, cliente, proveedor, o empleado.
Debe tener en cuenta como
parte de un programa de prevención:
q Instalar
un sistema de seguridad adecuado
q Limitar
el acceso al inventario
q Diseñar
un sistema para recibir los bienes
q No
perder de vista ninguna operación en efectivo
q Separar
o segregar los deberes de las personas responsables del efectivo
q Establecer
procedimientos para la función de compra
q Usar
cheques secuenciales numerados de antemano
CAPITULO
IX
LOS
PELIGROS DE TODA EXPANSION: COMO
DIRIGIR EL CRECIMIENTO
Cuando el crecimiento rápido
se dispara atropelladamente:
1) Los
beneficios corren peligro.
2) La
liquidez está amenazada, y estar sin efectivo significa estar fuera del
negocio.
3) Es
probable que los puntos fuertes se diluyan al desplazarse la empresa en
direcciones inciertas para las cuales no está preparada.
4) Controles
administrativos establecidos pueden venirse abajo por el peso de nuevos flujos
de papel.
5) El
personal es incapaz de asumir la acumulación de nuevos deberes.
El riesgo más grave del
crecimiento explosivo es la inestabilidad financiera. El crecimiento puede
devorar fácilmente el efectivo de la empresa.
Cuando las pérdidas, incluso
las ‘pérdidas planificadas’, se arrastran mes tras mes, la situación se hace
peligrosa sobre todo cuando las reservas de efectivo son escasas e
insuficientes para amortiguar una emergencia imprevista. Los ingresos negativos
no son un problema mientras sigan el plan, y no duran más tiempo.
Los nuevos costes pueden ser
menores que las nuevas ventas, pero importantes gastos nuevos pueden superar
los ingresos por ventas. La compañía puede verse atrapada de improviso en una
peligrosa posición de efectivo (costes operativos adicionales, inversión de
capital en una nueva planta y en equipos).
Malgastando Puntos Fuertes Competitivos
La pequeña empresa debe
centrarse en sólo unos pocos objetivos comerciales concretos y realizables y
debe dominarlos. Su mejor estrategia será apuntando sus esfuerzos en la
dirección en la que la empresa está más cualificada donde su ventaja competitiva
le da las mejores oportunidades de éxito.
Expansión prematura. Antes de
expandirse, la empresa debe dominar considerablemente el negocio existente,
sobre todo las pocas áreas vitales para su éxito, ya que la empresa en
expansión genera más y peores males si no controla y consolida primero lo que
ya hace.
Cómo construir sobre sus sabidas fortalezas.
Otro peligro a eludir en la expansión en moverse desde una posición de fuerza a
una de debilidad. La empresa debe desarrollarse desde las fortalezas reconocidas.
Ej. Una casa de confecciones para mujeres basó su éxito en ropa formal diseñada
para mujeres de 25 a 40 años. El negocio prosperó y creció. La propietaria decidió expandirse diseñando una
nueva línea de ropa para adolescentes. Este cambio fue casi un desastre ya que
no supo percibir el estilo que las chicas de esa edad buscaban, y la empresa perdió su sentido y no desarrollo una
sensibilidad hacia el nuevo consumidor. Afortunadamente la propietaria pudo
atrincherarse a tiempo en su hueco de mercado original, situando a su empresa
de nuevo en el camino hacia un crecimiento.
Dificultades imprevistas en la dirección de
multientidades. Pasar a la dirección de una
multientidad es difícil porque
involucra todos los requisitos básicos de la pequeña empresa. Requiere
que usted sepa que aspectos son los importantes de su empresa y como hacer para continuar distribuyendo
sus escasos recursos si ha de mantener
su ventaja en el mercado y otras ventajas de negocios. Requiere mas
previsión y anticipación y un mayor control y liderazgo directivos. De otra
forma, es ‘como añadir bolas a las que un malabarista tiene en el aire; al
final serán demasiadas’.
Como Dirigir el Crecimiento
Una expansión rápida es
peligrosa y los propietarios deben dirigir el crecimiento y controlarlo para
que el crecimiento no controle y dirija a la empresa.
Prevea los peligros y mantenga los ojos abiertos por si se produce alguna
evidencia de que la empresa puede estar perdiendo el rumbo. Esto requiere una
comprensión íntima de las necesidades específicas y de la conducta de la
empresa.
Planear el crecimiento, al menos hasta
el punto de mantener estos factores a la vista, así como prever y planear cambios en la empresa que se
adecuen a las nuevas circunstancias,
las nuevas necesidades y los peligros del crecimiento.
La necesidad de delegar. No
es ninguna señal de debilidad que las necesidades de dirección de una compañía
en crecimiento sobrepasen rápidamente la capacidad de un solo director -
propietario. Debe ceder algunas responsabilidades. Tiene que decidir cuáles
delegar y cuales retener. No debe
asustarle pedir ayuda al adentrarse la empresa en aguas nuevas.
Como adaptar el sistema contable a las necesidades
nuevas. La empresa puede automatizar esas organizaciones.
Tanto mejor que esto se puedan hacer antes de una predecible explosión en el
crecimiento. La instalación de procesos de datos en mitad de una crisis de trabajo administrativo creará normalmente crisis nuevas y peores.
Proteger el efectivo, su más alta
prioridad y responsabilidad debe ser anticipar las necesidades de efectivo,
antes del comienzo del crecimiento
previsto. Las proyecciones de ventas,
basadas en las expectativas de crecimiento, deben aventurarse y han de ser
constantemente revisadas y ajustadas. Estime el incremento en los gastos o los
gastos nuevos asociadas con un aumento en los ingresos. Compruebe los
requisitos de gestión de efectivo. Si un análisis de efectivo realista,
constantemente revisado y puesto al día, muestra la posibilidad de una crisis
de efectivo, usted debe gestionar el efectivo de antemano y de forma magistral.
CAPITULO X
Como comprender su Empresa
de Cabo a Rabo
Es casi imposible maximizar los beneficios sin
una comprensión profunda y global del negocio.
Comprender el negocio requiere:
1.
Obtener
una información factual y fiable.
2.
Desarrollar
el sentido de la trascendencia y los usos de dicha información.
3.
Encontrar
los problemas latentes y resolverlos creativamente antes de que dañen
gravemente a la empresa.
4.
Hallar
o crear oportunidades para mejorar el negocio.
Razones por las que
debe comprender el Negocio:
Son dos:
1.
Es
la base de la dirección y el control del negocio.
2.
Es
una condición necesaria para mejorar el negocio y hacer realidad un potencial
de beneficios ocultos.
A no
ser que sepa realmente lo que está ocurriendo en todas las áreas del negocio –
dónde se encuentra la empresa, cómo llegó hasta allí y hacia a donde se dirige
– no estará en contacto directo con las necesidades de la empresa y será, por
lo tanto, absolutamente incapaz de ocuparse de ellas.
Objetivo: Los beneficios
potenciales
Sin un conocimiento global y práctico del
negocio, no podrá realmente visualizar la empresa tal como podría ser y no
simplemente como ya es.
Aún cuando los niveles de beneficios de la
empresa parezcan aceptables habrá una diferencia entre los beneficios reales
y los potenciales
Los empresarios con éxito pueden haber
desarrollado una insaciable curiosidad por la información y las perspectivas
nuevas y por nuevas formas de percibir el negocio. Estudian todos los
aspectos de una situación con la mente
abierta hacia los hechos, las ideas y opiniones de las otras personas. Utilizan
su inteligencia analítica y creativa para plantear pregunta tras pregunta con
el fin de poner en entredicho todas las suposiciones operativas de la empresa y
tomar por asalto al status quo.
Los directores - propietarios cuestionan
siempre lo siguiente: “ Qué falta, qué es lo que no entiendo, qué es lo que no
veo y podría facilitar el control de daños, cuáles son las nuevas formas más
eficientes que podríamos implantar para el negocio”. No se detienen tras la
pregunta qué está pasando, sino que prosiguen con “cómo deberían ser las cosas
y cómo llegaremos hasta allí”.
Se preguntan sin cesar a cerca de los factores
que limitan la eficacia de la empresa y como podrían organizar esas
limitaciones, adaptarse a ellas o eludirlas. Ignorar ciertas cuestiones
fundamentales puede ser una limitación.
El proceso de comprensión es activo, tentativo
y continuo, representa un compromiso con la exploración y la energía de la
evaluación. Es analítico y diagnóstico, también es creativo en la búsqueda de
nuevas eficacias y de disposiciones innovadoras para aumentar los beneficios de
la empresa.
Las Recompensas:
Cuanto mejor comprenda la complejidad del
negocio y sus posibilidades inherentes mayores serán las oportunidades para
mejorar el rendimiento y los beneficios.
Deberá inevitablemente tomar decisiones y
actuar sobre la base de una información incompleta y ambigua. Y los resultados
de dichas decisiones y actividades serán inciertos
Pero el esfuerzo por comprender plenamente su
negocio reducirá los márgenes borrosos. Aguzará su claridad y visión, así como
la capacidad de reconocer lo obviamente absurdo o el caos amenazador.
A pesar que no puede vivir detrás de su mesa de
trabajo, ni dirigir la empresa desde la única base de las cifras, tampoco
pueden dirigir sin ellas.
Los números apuntan hacia magnitudes, fenómenos
nuevos, tendencias y áreas de interés.
No se trata de tener facilidad para los
números, sino de tener curiosidad vital de saber qué están diciendo los números
acerca del negocio y dónde indican que deberían estar prestando atención.
Declaración de la renta
Empecemos por aquí en un intento por ver cómo
se puede leer sistemáticamente los balances generales y acceder al estado
actual de las cosas de modo indicativo.
Las declaraciones de renta comienzan de arriba
a abajo, con las ventas brutas, el costo de los bienes o materiales vendidos y
los beneficios brutos.
Si agrupamos los gastos operativos de la
empresa en útiles categorías obtenemos:
Ingreso o ventas, costo de bienes vendidos,
beneficios netos, gastos operativos, con el análisis de éstos podremos
ubicarnos en la situación de la empresa.
El Balance:
El balance mensual proporciona una rápida
lectura de la situación actual del efectivo y de la capacidad que tiene la
empresa de pagar sus deudas.
Existen muchas relaciones en
los balances, que pueden ser de ayuda cuando se las utiliza para comparar
cambios o tendencias durante un período de varios meses o cuando se las compara
con normas aceptables.
1.
La
relación corriente: Compara el activo corriente de la empresa con el pasivo
corriente
2.
La
relación del activo rápido: Conformada por el efectivo de la empresa, mas otros
fondos corrientes que puedan ser convertidos en efectivo rápidamente, se divide
esta suma por el pasivo corriente.
3.
La
relación entre las cuentas a cobrar y las ventas: Esta relación sirve para comparar el rendimiento de un mes, con
el de meses anteriores. Cuanto menor sea la relación, por su puesto, es mejor.
Lo aceptable aquí estará en función de cuanto venda a crédito y los niveles de
eficacia.
4.
La
relación de rotación de inventario: El objetivo es lograr una rotación elevada
de nuestro inventario y esta relación dependerá de la clase de negocio.
Una comprensión práctica y
resoluta
Los números son necesarios y
útiles. Proporcionan una especie de mapa del entorno comercial. Le indican dónde
se encuentra y en que dirección pueden estar yendo. Apuntan hacia áreas y
atención de interés, pero lo que relevan las estadísticas es sugerente y lo que
esconden es vital.
Un director-propietario puede sentarse en una
mesa de trabajo durante sesenta horas leyendo informes, escudriñando balances,
ocupándose de todo el barullo y quizás no sepa mucho sobre la empresa. Mas allá
de esa mesa en la oficina, en las áreas de trabajo y el mercado están los
proveedores, los clientes, los problemas con el control de la calidad, las
quejas de los clientes, los productos defectuosos. Mas allá de esa mesa de
trabajo están las necesidades vitales de la empresa.
Dirigir de forma práctica de forma práctica
significa “adelantarse en las cosas, probar y sentir las situaciones en
persona. Le permite percibir lo intangible, lo tácito, lo que no puede
cuantificarse.
El director-propietario que es escéptico ante
la información de segunda mano, procesada y abstracta busca la realidad no
filtrada y va a las fuentes.
En cierta ocasión Harold Geneen, de ITT, les
escribió a sus ejecutivos un memorándum en el que decía: “ El arte supremo de
la dirección profesional requiere la habilidad natural de “oler” un “hecho
verdadero” entre todos los demás hechos y requiere, además, la temeridad, la
curiosidad intelectual, las agallas y simple mala educación para, si fuera
necesario, asegurarse de lo que sí tiene es, sin duda, lo que llamamos un hecho
inquebrantable”.
Cuando la gente facilita información hay que
preguntar por las fuentes, si sienten cierto malestar hay que seguir
investigando, buscando nuevas fuentes de información verificables, imparciales
y directas.
La información que surja tal vez no sea siempre
la esperada o agradable. Se dice que una cura habitual contra la admiración de
una situación específica es ir a verla en persona. Y la búsqueda de un tipo de
información puede terminar siendo algo totalmente diferente e igualmente útil.
Los directores - propietarios ambiciosos e
inquisitivos se centran en la probable diferencia entre rendimiento y
beneficios reales y potenciales. Presuponen que cabe mejorar y buscan
activamente problemas y oportunidades latentes y ocultas.
Los chinos utilizan el mismo
carácter para las palabras “crisis” y “oportunidad”. Cuando se les hace frente
eficazmente, cada una de ellas da pie a una situación más favorable de las que
existía con anterioridad. Los buenos directores-propietarios persiguen
activamente mejores situaciones. Salen en busca y arrancan las malas hierbas
antes de que crezcan y estrangulen a la
empresa. Tantear sin cesar oportunidades para hacer cosas nuevas o hacer mejor
las viejas.
Los dierctores-propietarios eficaces verán la
información y las cosas “de 95 formas diferentes”.
La percepción precede al análisis y también a
las soluciones y decisiones. La percepción libre de prejuicios precede a la
política y a la acción. Como vemos una situación determina en gran medida lo
que pensamos y hacemos acerca de ella. Cuando comprenda esto, podrá hacer un
esfuerzo activo y consiente por desvincularse de pensamientos y actitudes
preconfigurados. Puede ver las cosas desde una perspectiva diferente.
Procesos de la exploración
creativa:
La creatividad se
caracteriza por la voluntad de buscar y aceptar cualquier información relevante
de cualquier fuente y de todas las fuentes, de suspender el juicio, aplazar su
compromiso y soportar las presiones que adopte una cultura.
El director-propietario innovador debe
cuestionar seriamente las viejas ideas y suposiciones de uso corriente acerca
de como están las cosas y como deberían estar. De esa forma la empresa puede
librarse de ideas inadecuadas, desafectadas o restrictivas.
Los directores propietarios que persiguen
consistentemente mejorar sus negocios se muestran cautos ante la primera
interpretación, explicación o solución que se les ocurre o proponen. Aplazan
sus conclusiones e incluso el análisis y la evaluación hasta después de haber
visto las cosas de maneras diferentes.
DECISIONES EFECTIVAS
La mayoría de sus problemas
y cuestiones de negocios diarios pueden decidirse rápidamente, sobre la marcha.
Bien son relativamente fáciles de decidir, bien cualquier decisión es mejor que
ninguna.
Algunas cuestiones, empero,
son lo bastante complejas e importantes como para requerir un grado de
comprensión analítica y exploratoria como el descrito anteriormente en este
capítulo. Exigen lo mismo para:
1. La infatigable búsqueda
de hechos y de suposiciones ocultas y limitadoras, así como de información que
falta.
2. Una búsqueda libre de
juicios y prejuicios de diagnósticos, explicaciones y opciones alternativos.
No es sólo que las
decisiones “equivocadas” pudieran tener consecuencias costosas y mal
aconsejadas a largo plazo. Las respuestas “correctas” a problemas equivocados
también pueden tener consecuencias igualmente nocivas.
La cantidad de tiempo que se
emplea luchando con un problema o decisión importante es relativamente pequeño
comparado con el tiempo que se dedica al barullo diario. La recompensa puede
ser espléndida.
COMO
PLANEAR LAS ACCIONES Y LOS RESULTADOS
Planear no requiere esos
documentos voluminosos y especulativos repletos de historia, de biografías de
empleados clave, de proyecciones fantásticas de ganancias e infravaloraciones
de la competencia, diseñadas para impresionar a inversores ajenos a la empresa.
Lo que sí nos preocupa son
los requisitos prácticos y operativos de la pequeña empresa. Eso significa
estimar dónde se encuentra su negocio, qué necesidades tiene, en qué dirección
elige llevarlo, y cómo se propone llegar hasta allá. Abraham Lincoln fue quién
mejor lo explicó: “Si pudiéramos saber primero dónde estamos y hacia dónde
vamos podríamos juzgar mejor qué hacer y cómo hacerlo”.
Planificar es ni más ni
menos que tomar decisiones conscientes y coordinadas sobre dónde y cómo aplicar
los limitados recursos del negocio para obtener los mejores resultados.
LOS BENEFICIOS DE UNA PLANIFICACIÓN EFECTIVA
1. El proceso es, en sí
mismo, una poderosa disciplina que le obliga a dar un paso atrás, separarse de
las batallas cotidianas y obtener una visión del negocio en su conjunto.
Concentra su atención en los fundamentos de la supervivencia y el éxito.
2. Es un plan de juego para
aunar actividades y objetivos específicos que supongan un reto con el fin de
cubrir esas necesidades.
3. Requiere las
contribuciones del personal y le permite sumir a la plantilla en los valores y
objetivos de la empresa y en sus propias expectativas acerca de sus resultados
laborales.
4. Es un compromiso personal
que atañe a sus propias decisiones, iniciativas y contribuciones en relación al
éxito de la empresa.
LOS ELEMENTOS DE UN PLAN DE NEGOCIOS EFECTIVO
Cuando desarrolle su plan,
mantenga siempre presentes los siguientes puntos generales:
1. Póngalo sobre el papel. La
propia disciplina justicia un plan por escrito.
Si tiene en la cabeza partes
incompletas o nebulosas, tendrá problemas para escribirlas o aparecerán
nebulosas en el papel. Si no lo escribe, es probable que se salte el proceso y
que acabe con una bien intencionada lista de ropa para lavar, pero sin
compromisos para una actuación real y viable.
2. Sea breve. Es
probable que de seis a diez páginas sea suficiente. Concéntrese en aquello que
quiere que ocurra para mejorar el negocio y en lo que debe hacerse con el fin
de lograr ciertas mejoras.
3. Limite el plan a un año. El
mínimo debería ser seis meses. Debería reexaminar a fondo el plan cada dos o
tres meses, si fuera necesario, revisarlo para adaptarse a los eventos y
resultados reales.
4. Haga que el personal participe.
En muchos casos, sabe mejor que nadie cuáles son las necesidades realistas de
la empresa y qué debe hacerse para satisfacerlas. El consenso abierto del
personal respecto al plan es también una clave de su éxito; ese consenso
sentará las bases de la asunción cooperadora de responsabilidad sobre las
propias acciones. Sin la participación y cooperación del personal se arriesga a
un silencioso sabotaje de su plan de negocios.
I. Visión de conjunto.
La preparación de la visión
de conjunto no significa obligatoriamente que tenga que empezar de cero. Si ha
venido considerando las cuestiones y los requisitos discutidos a lo largo de
este libro, la visión de conjunto no es más que un resumen fresco y coherente
de sus pensamientos y evaluaciones específicos.
II . Adónde debería ir la empresa: objetivos concretos
y prioritarios.
Este apartado del plan
deriva directamente de la visión de conjunto.
Aquí, expone las
conclusiones operativas de esta visión de conjunto en términos de dónde quiere
que la empresa vaya en los próximos 6 a 12 meses. Eso debería estar basado en
las necesidades, riesgos, problemas y oportunidades de la empresa. Estas metas
se expresan en forma de objetivos específicos.
Una pequeña empresa está
particularmente limitada, por una parte, por la divergencia entre aquello que
desearía lograr, y por la otra, por lo que debe o puede lograr en la realidad.
El truco está, primero, en
determinar cuáles son las verdaderas prioridades - “dónde está el dinero” -.
Puede enumerar los tres objetivos principales bajo “primer nivel de
prioridades” y continuar, por ejemplo, con tres o cuatro más de una lista de
“segundo nivel de prioridades”. El fin de este enfoque es mantener su mente y
sus energías, y los recursos de la empresa, concentrados en las actividades
realmente importantes que no pueden ser sacrificadas o suspendidas en la
vorágine de los sucesos cotidianos.
En segundo lugar, debe
expresar las prioridades a modo de objetivos concretos y específicos.
Algunos objetivos
prioritarios concretos pueden expresarse de esta forma:
1. Reducir los costos en
unos 45.000 ó 50.000 dólares en los próximos 12 meses.
2. Aumente la velocidad de
las entregas en un 40 ó 50% modernizando las facilidades las facilidades de
producción para el 1 de Septiembre.
3. Mejorar el servicio a
clientes en las 3 áreas más flojas.
III. Planes de actuación.
Para cada uno de los
objetivos prioritarios debe diseñarse un plan de actuación detallado. De lo que
se trata es de poner sobre la mesa exactamente lo que es necesario y suficiente
para lograr los objetivos.
Los elementos decisivos son
bastante sencillos:
1. Quién hace que cosas.
2. Para cuándo.
3. Qué recursos se necesitan
y cuándo.
4. Cuáles son los posibles
obstáculos. (Son controlables?).
5. Cuáles son las
responsabilidades informáticas y de supervisión.
6. Cuáles son los
procedimientos de revisión y corrección, según corresponda.
IV. Presupuestos.
Un presupuesto es una lista
cuantificada de suposiciones o expectativas. Lo primero en estos presupuestos
es el flujo de efectivo. Las estimaciones de efectivo no sólo indican si y
cuándo se producirá una crisis de efectivo, sino que también enmarcan sus
actividades a lo largo del año. Las proyecciones para el segundo semestre son
las más duras.
Elementos de un plan de negocio para las pequeñas
empresas.
I. Visión del conjunto.
A) General.
1. La misión de la compañía.
2. Sus factores de éxito críticos.
B) Revisión funcional.
1. El plan de mercado. Análisis, suposiciones y
necesidades con relación a:
a) Clientes.
b) Productos y servicios.
c) Evaluación de la competencia.
d) Precios.
e) Promoción y ventas.
2. Operación de producción y repartos.
3. Personal:
a) Revisión del personal.
b) Revisión de la compensación.
c) Necesidades de personal.
d)
Supervisión y organización de la plantilla por parte del director -
propietario.
4. Situación financiera.
a) Situación y necesidades de efectivo.
b) Costos y gastos.
c) Activo operativo
5. Administración.
a) Operaciones y procedimientos cotidianos.
b) Idoneidad del sistema de contabilidad.
c) Controles internos.
6. El entorno comercial:
a) La
economía.
b) Cambios y tendencias demográficos.
c) Regulaciones gubernamentales, impuestos,
etc.
7. Aportes del director - propietario.
C) Resumen y conclusiones. Enumere las necesidades
prioritarias, los problemas y las oportunidades.
II. Objetivos comerciales concretos y prioritarios.
A) Primer nivel.
B) Segundo nivel.
III. Planes de actuación.
IV. Presupuestos (y apoyo, si fuera pertinente).
A)
Flujo de efectivo.
B) Ingresos y gastos.
C) Otros.
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